REALIDAD AUMENTADA

La Realidad Aumentada es el término que se usa para definir una visión a través de un dispositivo tecnológico de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con otros elementos virtuales.

La Realidad Aumentada es el término que se usa para definir una visión a través de un dispositivo tecnológico de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con otros elementos virtuales. Así, las aplicaciones de Realidad Aumentada permiten al usuario una experiencia de visualización de elementos virtuales superpuestos sobre el entrono real, creando la ilusión de que ambos mundos coexisten en uno mismo.

Se trata de enriquecer la realidad existente con otras informaciones útiles o necesarias mediante la incorporación de elementos adicionales del tipo que sean. Esta tecnología abre un mundo de inmensas posibilidades para sectores como la arquitectura, el mundo inmobiliario, la construcción y la decoración, la ingeniería civil, la industria pesada, el diseño 3D, la fabricación de producto, la formación, etc.

QUALIS, Sistema de Información Holográfico

Plataforma de Realidad Aumentada y Realidad Mixta que permite la visualización de hologramas a través de dispositivos móviles y smartglasses.

Realidad Aumentada vs Realidad Virtual

La gran diferencia entre Realidad Virtual y Realidad Aumentada es que, en la primera, sustituimos la realidad por un entorno virtual; mientras que, con la Realidad Aumentada, lo que conseguimos es superponer elementos virtuales (capas gráficas de información) al entorno real. Es decir, la Realidad Aumentada no sustituye la realidad por otra, si no que la complementa.

La Realidad Virtual es un entorno de escenas u objetos de apariencia real, pero completamente artificial diseñado expresamente para que el usuario viva una experiencia de inmersión en él. Todo lo que vemos mediante el dispositivo contenido digital: todo es virtual, no existe nada real y no podemos apreciar la realidad existente.

Dispositivos de Realidad Aumentada

El usuario recibe la información digital en una pantalla que enfoca un entorno real y mediante un mecanismo de localización y reconocimiento de imágenes le permite interactuar con ella. Así, los datos que recibe el dispositivo son sensibles a los movimientos de rotación o distancia que se apliquen en el momento del enfoque.

Para poder realizar la correcta alineación entre elementos reales y virtuales, el problema principal a resolver en una aplicación de Realidad Aumentada es el de calcular de forma precisa la posición y la orientación del usuario respecto al entorno real. Una vez conocidas, es posible configurar una cámara virtual que proyecte los elementos virtuales en la posición correcta del entorno real.

Un sistema de Realidad Aumentada común se compone de una cámara que captura el entorno real, un dispositivo de visualización para mostrar las imágenes reales y virtuales, además de un procesador para realizar los cálculos necesarios para la correcta alineación de las imágenes. Los últimos avances en Realidad Aumentada se centran en el desarrollo de dispositivos de visualización HMD (Head Mounted Display) del tipo Óptico, que cada vez son más precisos.

Realidad Mixta

La Realidad Mixta consiste en combinar mundos virtuales con el mundo físico en tiempo real. Esta combinación permite crear nuevos espacios en los que interactúan tanto objetos y/o personas reales como virtuales.

El término Realidad Mixta no debe confundirse con el de Realidad Aumentada. La Realidad Aumentada genera los estímulos en tiempo real para la interacción del usuario, los cuales se superponen sobre el entorno físico de éste, mientras que la Realidad Mixta no sólo permite la interacción del usuario con el entorno virtual, sino que también permite que objetos físicos del entorno inmediato del usuario sirvan como elementos de interacción con el entorno virtual.

Resumiendo, podemos decir que la Realidad Mixta, como indica su denominación, es un híbrido de la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual. Para ello, se vale de la óptica avanzada, los sensores y una potencia de computación sobresaliente para que el usuario ingrese en un espacio holográfico en tiempo real. Este cometido se alcanza escaneando el entorno exterior, creando un mapa 3D y habilitando el dispositivo que se utilice para que sepa dónde colocar exactamente el contenido extra digital con la máxima verosimilitud.